sábado, 27 de julio de 2013

La OTAN está inquieta por las próximas maniobras ruso-bielorrusas

Кремль Владимир Путин Си Цзиньпин Владимир Путин Шойгу

La dirección militar de Rusia está conforme con los resultados de la imprevista inspección de las tropas del Distrito Militar Oriental.

Así lo ha dicho el jueves el ministro de Defensa, Serguéi Shoigú. Los vecinos orientales acogieron con tranquilidad las maniobras del Ejército Ruso. La OTAN no es ningún ejemplo. Allí están muy inquietos por las próximas maniobras ruso-bielorrusas Occidente-2013. Bruselas, según las mejores tradiciones de la guerra fría, preparó de antemano una respuesta bautizada Steadfast Jazz 2013.
La orden del Comandante en Jefe Supremo –el presidente de Rusia – sobre la realización de los ejercicios en el Distrito Militar Oriental fue recibida el 12 de julio. Al día siguiente las tropas ya estaban en disposición de combate, las unidades se dirigieron a los polígonos. Esta inspección de la disposición de combate fue la de mayor envergadura en la historia postsoviética. El ministro de Defensa, Serguéi Shoigú, durante el encuentro que mantuvo con expertos y analista militares rusos, se refirió a las conclusiones que siguieron a los resultados de las maniobras. Desde luego que las críticas no faltaron. Así, como resultado de la inspección se decidió ampliar la red de aeropuertos de la Fuerza Aérea de Rusia, dado que la ampliación de las bases aéreas no responde a los intereses de la seguridad del país. Además, el Ministerio de Defensa puede revisar los planes de alistamiento por contrato en el ejército.

Pero, en general, el mando militar valoró altamente los resultados de los ejercicios. El Ejército y la Marina dieron muestras de alta preparación combativa, a la vez que los efectivos actuaron con gran entusiasmo, dijo a La Voz de Rusia el director de la revista Natsionálnaya Oborona (Defensa Nacional), Igor Korotchenko:
–El espíritu general y las evaluaciones generales son exclusivamente positivas. También cabe destacar que, de acuerdo con los datos de la encuesta realizada entre los efectivos de todas las categorías, los ejercicios causaron una gran satisfacción – especialmente entre los soldados rasos y sus padres. En general, el ejército aprende hoy a resolver las tareas concretas de combate, lo cual es acogido de la manera más positiva por los uniformados.

Las inspecciones imprevistas de la disposición de combate de las Fuerzas Armadas de Rusia no concluyen con el “acorde del Extremo Oriente”. El presidente Vladímir Putin había declarado que las inspecciones ahora serán un asunto común y corriente para el ejército. Además, se aguadan las actividades planificadas como ser las maniobras conjuntas ruso-bielorrusas Occidente 2013, fijadas para el mes de setiembre. Los ejercicios se realizarán en territorio de Bielorrusia, del Distrito Militar Occidental de Rusia, en los mares de Bárents y Báltico. Participarán unos trece mil efectivos, sesenta helicópteros y aviones y hasta doscientas cincuenta unidades de carros de combate. El guión supone el perfeccionamient o de la lucha contra grupos extremistas y formaciones armadas ilegales.

Pero los guiones de respuesta de la OTAN a estos ejercicios causan perplejidad en el Ministerio de Defensa de Rusia. Los ejercicios Steadfast Jazz 2013, fijados aproximadamente para ese mismo tiempo, suponen la puesta en vigencia del artículo 5 del Tratado de Washington: reacción rápida a una agresión contra un país aliado. El departamento militar ruso tildó dichos ejercicios como relicto de la guerra fría. Con esta evaluación está de acuerdo el experto militar polaco Lukáš Reščiňský.
–Es evidente que en esta reacción de la Alianza a las maniobras conjuntas de Rusia y Bielorrusia se perfilan elementos del conocido juego a la guerra fría, que hace mucho que es una estrategia permanente de la OTAN. Independientemente de lo que oímos decir en relación a los próximos ejercicios –de que habían sido planificados mucho antes y que no son ninguna respuesta directa a las maniobras ruso-bielorrusas, los hechos son los hechos: la Alianza parecía estar esperando la declaración de la parte rusa sobre la realización de las maniobras Occidente 2013, para anunciar en el acto la realización de sus ejercicios. Cabe remarcar que la preparación de una actividad de tal envergadura, no es cuestión de un mes. De ahí que se haga difícil suponer que semejante decisión haya sido tomada casi simultáneamente, incluso si las tropas tuviesen la correspondiente disposición de combate.

El experto subrayó que hace ya mucho tiempo que Rusia no ve enemigos en la persona de la OTAN o de la Unión Europea, y procura seleccionar a los socios a partir de sus intereses geopolíticos, estableciendo y fortaleciendo los contactos con algunos países como, por ejemplo, Alemania o Francia. De modo que los hechos relacionados con las próximas maniobras difícilmente cambien algo en las relaciones entre Moscú y Bruselas.

Los militares rusos de todas maneras decidieron tranquilizar a sus colegas occidentales. En la sesión del Consejo OTAN-Rusia en Bruselas se celebró para ellos una rueda de prensa especial, en la que se refirieron a las próximas maniobras ruso-bielorrusas . El punto final a la disputa lo puso el viceministro ruso de Defensa, Anatoli Antónov. Según él, para que nadie tenga motivos para reprochar a Rusia falta de transparencia, los representantes de la OTAN fueron invitados a las maniobras Occidente 2013, en calidad de observadores

La voz de Rusia
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