miércoles, 20 de marzo de 2013

China entra al club de los mayores vendedores de armas del mundo

China por primera vez aparece en la lista de los cinco mayores exportadores de armas, según afirma el reciente informe sobre el comercio mundial de armas en 2012, elaborado por expertos del Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI, por sus siglas en inglés).

Es el primer cambio operado en esta lista después de la terminación de la Guerra Fría. También China ha pasado a ser el primer país asiático que figura entre los cinco mayores exportadores de armas.
Según el SIPRI, entre 2008-2012, a China le correspondió el 5 % de las operaciones de venta de armamentos convencionales en el mundo. En el lustro anterior, este indicador fue de tan sólo 2 %. China desplazó del quinto puesto a la Gran Bretaña al registrar una inusitada tasa de incremento de suministros de armas: 162 %, lo que es trece veces mayor que el promedio del antiguo quinteto de exportadores mundiales: EEUU, Rusia, Alemania, Francia y la Gran Bretaña. El experto del Instituto del Lejano Oriente, Alexander Larin, comenta otros factores que contribuyeron al notable incremento de las exportaciones chinas:

—China vende a precios más baratos que otros. También le ayudó muchísimo la cooperación tecnológica y militar con Rusia, en el marco de la cual adquirió no sólo armamentos, sino también licencias para su producción. Con la asistencia técnica de Rusia, China fabrica modernas piezas de artillería, misiles tácticos, motores y componentes para aviones. La venta de licencias a menudo estaba condicionada por el compromiso de China a no vender el armamento a terceros países. Pero China recurre al siguiente truco: modifica algo el calibre de piezas de artillería y las ofrece a otros países. Lo practica desde hace mucho ya.

Entre los principales clientes chinos figuran Pakistán, Egipto, Bangladesh, Namibia, Sri Lanka. Tan sólo en los últimos años, Pakistán compró a China cincuenta cazas JF-17, así como doscientos tres carros de combate МВТ-2000. Por la exportación de carros de combate, China ocupa el segundo lugar en el mundo después de Rusia, dejando atrás a Alemania, Francia y Gran Bretaña. Los principales compradores de los carros de combate chinos son los países africanos. Al cederle a China este mercado, Occidente no deja de reprochar al gigante asiático el suministro masivo de armas a los regímenes africanos que infringen los derechos humanos. China rechaza estas acusaciones, alegando a la transparencia de las transacciones y una observancia estricta de las normas internacional que rigen el comercio de armas.

La consolidación de las posiciones de China en el mercado global de armas puede llegar a ser un nuevo factor irritante para EEUU y la Unión Europea.

Como sanción por las violaciones de los derechos humanos, EEUU y la UE mantienen el embargo sobre las exportaciones a China de tecnologías de doble uso y armamentos modernos. Uno de los argumentos que la UE esgrime a favor de mantener este régimen discriminatorio, consiste en que China copia hábilmente los modelos y tecnologías occidentales, arreglándoselas para reexportarlos y, de esta manera, reforzar sus ventajas competitivas en los mercados mundiales.

Por lo tanto, no podemos descartar que Alemania y Francia (que se adelantan poco a China en la lista de los mayores exportadores mundiales) recrudezcan el embargo sobre las ventas de armamentos chinos a China.
Podrían hacerlo también bajo las presiones de EEUU y sus aliados asiáticos. Japón, sin ir más lejos, en reiteradas ocasiones y a diversos niveles instó a Bruselas a no levantar el embargo sobre las ventas de armas a Pekín. El pasado 18 de marzo, Japón expresó su preocupación a Francia con motivo del contrato suscrito por la importante corporación gala de construcciones navales DCNS con China. El documento estipula la venta a China de equipos que facilitan el aterrizaje de helicópteros sobre la cubierta de buques en condiciones meteorológicas adversas.

La voz de Rusia
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