lunes, 28 de enero de 2013

Los islamistas en Malí: ¿retirarse para avanzar?

Las tropas gubernamentales de Malí y las unidades francesas han renunciado a la idea de asaltar Tombuctú, uno de los baluartes de la insurgencia islamista.

Tienen miedo de que los rebeldes defiendan la ciudad hasta las últimas consecuencias. Unidades de inteligencia francesas y malíes operan en los suburbios de Tombuctú, pero los planes de los islamistas siguen siendo un enigma: pueden quedarse y oponer resistencia o retirarse hasta el desierto del norte, en la frontera con Argelia. 
Si optan por combatir, son capaces de crear graves problemas a las tropas de Francia y Malí. Los grupos terroristas que defienden Tombuctú pertenecen a Al Qaeda en el Magreb islámico y son considerados como la parte mejor preparada de la insurgencia armada en el norte de Malí. 
Este fin de semana, las tropas de la coalición anti-islamista lograron apoderarse sin mayores problemas de la ciudad de Gao. Según expertos, la defendían grupos rebeldes muy débiles. El grueso de la fuerza islamista está concentrado en Kidal, ciudad de importancia estratégica. Es mucho más complicado liberar a Kidal que a Tombuctú. Además, es posible que, al perder el control sobre las grandes ciudades, los islamistas procedan a una guerra de guerrillas. En tal caso, los franceses quedarían empantanados en Malí por mucho tiempo, opina nuestro experto Vladímir Shubin, del Instituto de África: 
–Nadie sabe cuánto tiempo durará la operación. Ni siquiera sus propios autores. La toma de una o dos ciudades no significaría la rendición de los rebeldes. Tanto menos que son diferentes. Si es posible lograr un compromiso con los tuareg, con los extremistas empedernidos va a ser difícil. La experiencia de Somalia ha demostrado que, incluso tras la liberación de su capital, Mogadiscio, la guerra continúa por muchos años. 
Cabe señalar que Somalia sigue siendo un país de elevada amenaza terrorista para los ciudadanos occidentales. Este domingo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Reino Unido recomendó a los británicos abandonar el territorio somalí. Lo hizo pocos días después de pedirles dejar la ciudad libia de Bengasi y evitar los viajes a “cualquier parte de Libia”. Según la oficina diplomática británica, el alto nivel de amenaza tiene que ver con la operación gala en Malí. A su vez, el experto Eugueni Korendiásov, del Instituto de África, dice que los esfuerzos por despojar a los islamistas de las grandes ciudades en el norte de Malí provocarían una nueva oleada de terrorismo: 
–No deberíamos subestimar el nivel de organización, preparación y entrenamiento de los grupos islamistas y las unidades de Al Qaeda dentro y fuera de Malí. Sírvanos de muestra el caso de la toma de rehenes en Argelia. 
Justamente una operación de Francia en Malí fue alegada por los terroristas como principal causa de su ataque al campamento de especialistas extranjeros en la empresa gasista que suministra el 10 % de las exportaciones de gas a Europa procedentes de esta región. En aquel caso, unos cuarenta terroristas de diversos países tomaron como rehenes a casi ochocientos civiles. Treinta y siete ciudadanos de ocho países resultaron víctimas del asalto. Los islamistas radicales amenazaron con más atentados terroristas contra extranjeros.

La voz de Rusia
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