jueves, 28 de noviembre de 2013

¿Una nueva carrera cósmica?

¿Una nueva carrera cósmica?

Las nuevas potencias cósmicas del planeta exhiben sus éxitos en la conquista del espacio circunterrestre e interestelar, pero en lugar de la carrera cósmica de los años 1950-1980, han llegado a la comprensión de que los verdaderos descubrimientos solo pueden realizarse en conjunto. Para ir más allá de la Luna, Marte, Venus, los Gobiernos de la Tierra tendrán que aunar sus fuerzas.

Rusia lleva a cabo una reforma de su rama cósmica. Parte de los cerca de cincuenta y ocho millardos de dólares destinados a los nuevos programas hasta el 2020, será gastada, entre otras cosas, al desarrollo de un cohete portador de nueva generación que lleve los aparatos cósmicos a las altas órbitas circunterrestres, a la Luna, Marte, Júpiter y otros cuerpos celestes del Sistema Solar. También se está perfeccionando la infraestructura cósmica de ubicación terrestre. En noviembre de 2015 partirá el primer cohete del nuevo cosmódromo Vostochni, ubicado en la región de Amur, del Lejano Oriente ruso.
Serguéi Krikalev, jefe del Centro de Preparación de Cosmonautas, nos da los detalles:
La construcción en el cosmódromo Vostochni continuará durante varios años. Y seguramente, incluso varios años después de partir el primer cohete, continuará, porque se construirán nuevos complejos de lanzamiento para nuevos cohetes. Se trata de un programa realmente a largo plazo. En perspectiva está la creación de una nave capaz de volar en dirección a la Luna. El programa lunar también está incluido en los fundamentos de la política cósmica.
Según Krikalev, en la actualidad existe más colaboración que competencia en tema de cosmonáutica entre los países que se ocupan de este tema. Existen lazos de cooperación con los norteamericanos y los europeos. Incluso China, que está recorriendo independientemente los mismos caminos que recorrieron en su momento la URSS y EEUU, colabora con Europa y Brasil.
La Agencia Espacial Europea (AEE) tiene tras sus espaldas misiones en Marte, Venus y Titán (satélite de Saturno). Este es el destino más remoto en el Sistema Solar que haya vencido un artefacto cósmico construido por el ser humano. Frederic Nordlund, jefe del Departamento de Relaciones Internacionales de la AEE, comentó a La Voz de Rusia que se está llevando a cabo la preparación de una misión rumbo a Mercurio. Igualmente, la AEE y Roscosmos firmaron un convenio sobre investigaciones conjuntas en Marte:
Para nosotros resulta muy importante nuestra colaboración con Rusia en materia de investigaciones de Marte, en particular el lanzamiento de dos misiones con robot a Marte, que forman parte del programa ExoMarte. La misión de 2016 enviará una nave orbital a Marte, que estará equipada con un módulo de entrada (en la atmósfera), de descenso y de amartizaje. En 2018 arribará a la superficie de Marte el ExoMarte Rover.
Según el interlocutor de La Voz de Rusia, en la actualidad existen más perspectivas para la conquista del cosmos que en los tiempos de la carrera cósmica del pasado siglo. El componente ideológico ha sido superado, la unión de esfuerzos se ha convertido en norma y único medio de obtener resultados óptimos. Mark Swisda, especialista del Departamento de Investigaciones de la Física del Plasma Cósmico de la Universidad de Maryland de EEUU, nos comenta:
La NASA, por ejemplo, realiza vuelos a través de terceros países para llegar a la EEI. Rusia juega un papel importante en este asunto, conjuntamente con corporaciones privadas y con agencias cósmicas europeas y japonesas.
Par la India la conquista del cosmos es, en gran medida, el reflejo de sus ambiciones. La India fue la primera de las potencias de la “segunda oleada” en lanzar una estación de investigaciones a Marte, a principios de noviembre. Kumarasvami Radjakrishnan, presidente de la Organización de Investigaciones Cósmicas de la India, nos comenta:
Ante todo queremos demostrar que la India están en condiciones de lanzar al cosmos naves de este tipo y ponerlas en la órbita de Marte. Esto representa el 80 % de nuestros objetivos. Y ya que logramos poner una nave en la órbita de Marte, quisiéramos llevar a cabo allí una serie de experimentos, en particular, relacionados con el estudio de la atmósfera de Marte. Sí, se trata de una misión compleja, y todavía estamos aprendiendo, se trata de nuestro primer paso. Pero, a fin de cuentas, nos apoyamos en la experiencia de misiones semejantes que tienen EEUU y Rusia.
La India tiene planificado enviar a un humano al cosmos después de 2016.
Brasil, por su parte, muestra un pragmatismo envidiable respecto a la conquista del cosmos. Este país colabora exitosamente con China. Como expresó a La Voz de Rusia el jefe de la Agencia Cósmica de Brasil, José Raimundo Braga Coelho, en diciembre partirá del cosmódromo de Alcántara un potente satélite chino-brasileño. Sin embargo, Brasil valora adecuadamente sus posibilidades, y por ello no pretende en un lapso breve de tiempo recorrer todo el camino:
Nuestros esfuerzos no están dirigidos a crear una gran cantidad de cosmonautas, sino a investigar la Tierra, los territorios del Brasil por medio de satélites de diversas utilidades. No estamos en contra de la cosmonáutica, pero esa dirección exige recursos significativos de los cuales no disponemos en la actualidad.
Según el funcionario brasileño, los contactos con Rusia se llevan a cabo a título personal, y la colaboración con Roscosmos se limita por ahora al programa de navegación cósmica Glonass. Sin embargo, Brasil valora altamente los aportes de Rusia a las investigaciones cósmicas y confían plenamente en su experiencia.
El estudio del cosmos fue y continúa siendo una especie de trampolín para el desarrollo de nuevas tecnologías. Y, según los especialistas, la presencia de capital privado es un elemento importante para lograr el salto. Ejemplo de esto es la compañía norteamericana Space X, que lanzó el cohete Falcon y realizó las pruebas del carguero Dragon. En Rusia apareció la compañía Dauria Aerospace. Aun así, las corporaciones privadas por sí solas no son capaces de realizar un aporte científico significativo. Andréi Ionin, miembro corresponsal de la Academia Rusa de Cosmonáutica, está convencido que los nuevos descubrimientos y los proyectos serios corresponderán a las alianzas internacionales:
Debido a que estos programas son muy costosos y a su vez requieren de determinada cantidad de tecnología, y los recursos de los que disponen tanto Rusia como Brasil, la India, e incluso EEUU y China, lo que se impone es la creación de determinadas alianzas tecnológicas entre los países, para lograr un desarrollo de las tecnologías cósmicas de amplio espectro.
Sin embargo, el especialista no descarta que la perspectiva de la ulterior conquista de la Luna pueda alentar una “carrera individual”. Pese a que la consolidación de los esfuerzos de la humanidad en la rama cósmica es lo más adecuado.

La voz de Rusia
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